Nuestros clientes adquirieron una vivienda prácticamente nueva, pero pronto se dieron cuenta de que, a pesar de sus magníficas dimensiones, no lograban sentirla como su hogar. Las estancias, aunque amplias, seccionaban los espacios de manera que la casa parecía carecer de alma y, sobre todo, de funcionalidad. Fue entonces cuando decidieron confiar en nosotras para realizar una reforma que devolviera la vida a su hogar, adaptándola a sus necesidades y estilo de vida.
El reto principal se centraba en la distribución de la zona de día de la vivienda, que originalmente contaba con un recibidor pequeño y oscuro, una cocina completamente cerrada y un salón comedor con una circulación incómoda que impedía ubicar correctamente una mesa de comedor sin interferir en el paso hacia las habitaciones. Además, aunque la casa disfrutaba de una gran entrada de luz natural, los espacios cerrados no permitían que fluyera por todas las estancias.
Un espacio abierto, conectado y lleno de luz
El primer gran cambio que propusimos fue unificar el recibidor, la cocina y el salón-comedor en un único espacio diáfano. Al derribar las paredes que separaban estas zonas, logramos un ambiente amplio y fluido, donde la luz natural es la gran protagonista. Uno de los puntos clave fue cambiar el acceso al salón, lo que nos permitió rediseñar la zona de comedor, ubicando la mesa en un espacio más práctico y estético, sin obstaculizar el paso ni romper la armonía visual.
Para el pavimento, optamos por sustituir el parquet original, que resultaba básico y poco resistente, por un porcelánico imitación madera que aporta calidez y durabilidad sin renunciar al encanto natural que ofrece la madera. Las puertas lacadas en blanco y los rodapiés, en perfecto estado, fueron mantenidos, ya que su sobriedad encajaba a la perfección con la nueva propuesta.
Cocina y comedor: un rincón sofisticado y funcional
La cocina, que anteriormente se encontraba completamente aislada del resto de la vivienda, ahora forma parte de este nuevo espacio abierto. Diseñamos una elegante barra de desayuno con una vidriera en color negro, que no solo aporta un toque contemporáneo, sino que también separa visualmente la cocina del comedor de forma sutil. Complementamos el rincón con taburetes de fibras naturales y lámparas decorativas que, junto con los detalles dorados y el papel decorativo de rayas, dan un aire sofisticado y acogedor.
Diseños a medida: aprovechando cada rincón
Otro de los grandes cambios fue la personalización del mobiliario en el salón y en el recibidor. Diseñamos muebles a medida que nos permitieron aprovechar cada centímetro del espacio. En el recibidor, creamos una separación con listones de roble que, acompañados de un espejo redondo, aportan luz y profundidad sin sacrificar la sensación de apertura. Además, realizamos un exhaustivo estudio lumínico para que la casa brille tanto de día como de noche.
Habitaciones que inspiran descanso y crecimiento
La habitación infantil fue diseñada para crecer junto con la pequeña de la casa. Optamos por una combinación de muebles a medida, con estanterías de roble y un delicado papel decorativo que da personalidad y calidez al espacio. La zona de juegos, diseñada de forma más flexible, está pensada para evolucionar según las necesidades de la niña en el futuro.
En la habitación principal, donde las dimensiones eran limitadas, creamos un cabecero a medida con mesitas de noche integradas. Este diseño no solo optimiza el espacio, sino que también aporta un toque de exclusividad y confort.
El toque final: la magia del Decostyling
El broche de oro de este proyecto llegó con nuestro servicio de Decostyling, que incluyó la elección y montaje de todos los textiles, cortinas, ropa de cama, cojines, cuadros y espejos. Cada detalle fue cuidadosamente seleccionado para reflejar el estilo de vida de nuestros clientes, haciendo que, desde el primer momento, su hogar se sintiera realmente suyo.
Este proyecto es una muestra clara de cómo un espacio puede transformarse por completo con las decisiones adecuadas, sin escatimar en calidad ni funcionalidad, pero siempre buscando que el diseño se adapte a las personas que lo habitan.

